Arzobispo de Maracaibo en Misa Crismal: la pandemia y los sufrimientos continúan (+Video y fotos)

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Misa Crismal 2021, en la Iglesia San José en Maracaibo

El Arzobispo exhortó a los sacerdotes de Maracaibo a activar sus parroquias con celebraciones con un número muy reducido de fieles, tan sólo los necesarios para apoyar en el servicio litúrgico.

La mañana de este jueves 25 de marzo, día de la festividad de la Anuncianción, se celebró en la Iglesia San José de la ciudad de Maracaibo la Misa Crismal con la Renovación de los votos sacerdotales del clero marabino. La misma estuvo presidida por Monseñor José Luis Azuaje, Arzobispo de Maracaibo y presidente de la conferencia episcopal venezolana. Sin presencia de fieles laicos, en la Eucaristía, sólo participaron los sacerdotes y algunos diáconos de la localidad.

Esta celebración que suele ser anual, el año pasado por la situación de pandemia no se pudo realizar. Este año se realiza bajo todas las medidas de bioseguridad.

El Arzobispo de Maracaibo invitó a todos los sacerdotes de esta jurisdicción, a sumarse a las medidas de prevención en la lucha contra el Covid-19. Asumiendo las indicaciones que dan los especialistas en el área, que recomiendan la celebración de los sacramentos con un número muy reducido de fieles, tan sólo los necesarios para apoyar en el servicio litúrgico. Animó a que este sacrificio que se hace este año sea para garantizar la salud de los fieles.

“Sorprende no ver a la feligresía presente en esta Santa Misa donde se bendicen los oleos, se consagra el Crisma y se renuevan las promesas sacerdotales. La pandemia del COVID-19 lo ha impedido, así como impedirá también este segundo año poder participar de forma personal en las celebraciones de los misterios que nos han dado la vida y la salvación” dijo el Arzobispo al catalogar este año como de muy difícil y de muchos sufrimientos para todos, pero particularmente para los más pobres, para los migrantes, para los médicos y operadores de la salud y recordó a los sacerdotes de la Arquidiócesis que no ganado la batalla al virus chino, como: Mons. Marcos Martínez, Mons. Jesús Quintero y los Padres Antonio y Vidal Atencio, así como a un buen número de sacerdotes que se han contagiado ejerciendo el sacerdocio de Cristo en favor de sus comunidades.

“La pandemia continúa, los sufrimientos impuestos por ella siguen su marcha. A esto se une la tragedia humanitaria presente en nuestras comunidades empobrecidas y sin esperanza.  Todo un desafío para la Iglesia en su propuesta del Reino que nos ha traído Jesús: promover la paz ante tanta violencia, hacer que la justicia salga a la luz pública y empape cada organismo público, y el amor que debe ser fuente de todo encuentro y responsabilidad en el crecimiento de las comunidades”, dijo Monseñor Azuaje según quien enfrentar la pandemia pastoralmente ha sido toda una escuela de creatividad e innovación, cada uno en su área y con sus estrategias. Ha sido un aprendizaje para caminar también de otra manera.

Año de San José

“Otra alegría desbordante es poder reunirnos hoy en esta casa de oración cuyo patrono es San José en el año dedicado a su persona. Hombre prudente, centrado en su misión, respetuoso de la cultura que le envolvía, amoroso con su esposa e hijo, protector de su familia, cultivador de sus tradiciones religiosas y enseñante de todo lo que es necesario para enfrentar la vida”, mencionó Azuaje.

En su relato sobre este santo, refirió el prelado que “San José no buscó la relevancia, ni figurar, ni ser tomado en cuenta en la historia. Él hizo lo que Dios a través del Ángel le dio como misión: ser custodio de una familia e introducir al Hijo de Dios en la historia de la Salvación de un pueblo que a la larga se convertiría en el pueblo de Dios”.

E invitando a los sacerdotes presentes a imitar a este gran santo, afirmó que esa misión de San José, “también es nuestra, Introducir a todo un pueblo en el camino de la santidad, siendo solamente siervos inútiles que hacemos solo lo que tenemos que hacer, sin esperar recompensas ni prebendas”.

Un laico nos da ejemplo de santidad

“Pero en medio de los sufrimientos, Dios nos da mensajes esperanzadores”, expresó Monseñor José Luis Azuaje, refiriéndose a la noticia de la beatificación del venerable Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, para el próximo 30 de abril, “nos abre posibilidades inmensas para un aprendizaje desde la fe y los valores cristianos y humanos, hacia la santidad. El mensaje es fundamental: la santidad es ofrecida a todos, pero es ofrecida como un compendio íntegro del desempeño de la vida.”

La santidad, explicó el Arzobispo, “a pesar de que es un don dado por Dios inmerecidamente a los humanos, influye en ese don el desempeño personal referido a los otros, es decir, ¿qué tanto me importan los otros?, resuena la pregunta de Dios a Caín ¿dónde está tu hermano?. Esta es la pregunta clave de la cual depende no solo nuestra santidad, sino nuestra salvación, ¿qué has hecho con tu hermano?. No valen mucho los rezos, ni las oblaciones externas, lo fundamental para Dios es nuestro proceder ante el otro, “deja tu ofrenda y ve a reconciliarte con tu hermano, luego vuelve…”, que oportunidad nos da Dios para salvarnos”.

Poniendo el ejemplo de José Gregorio Hernández,  refirió que “nuestro nuevo beato sorteó muchas tentaciones para dedicarse plenamente al servicio de Dios ayudando a los otros, enfermos, empobrecidos, desesperados; se desprendía de lo suyo para que otros enriquecieran la vida con la salud”

Y destacó, invitando a los presentes a imitar también al nuevo beato venezolano “Alegrémonos, pues, al saber que un laico nos da ejemplo de santidad, como tantas personas en nuestras comunidades”.

Renovación de las promesas y oleos

Dijo el Arzobispo que en esa Celebración como sacerdotes ellos renovaban sus promesas sacerdotales. “Son promesas que hicimos un día, pero que la Iglesia como madre nos pide renovarlas. Nos pide la coherencia entre lo dicho y lo hecho; de lo contrario no tendría sentido este rito. A esa coherencia la llamamos testimonio de vida, es decir, mostrar el Crisma en nuestras manos como sacerdotes y en nuestra cabeza como Obispo”.

En esta misma Celebración, para la que se han congregado como el Clero en torno al pastor,  han sido testigos de la bendición de los óleos y la consagración del Santo Crisma, materia para algunos de los sacramentos.

Sobre los santos Oleos, el Arzobispo explicó que “lo especial es que se funde naturaleza y gracia, don recibido y gracia recreante. Y todo ello lo pone la Iglesia bajo nuestra responsabilidad, por lo que entramos también nosotros en el misterio amoroso de Dios para con su pueblo. Recrear, rehacer, renovar a toda creatura con el aroma de los oleos es una de las misiones que la Iglesia pone en nuestras manos ministeriales. Santificar al pueblo de Dios, conducirlo a la santidad”.

Concluyó su homilía el Arzobispo de Maracaibo recordando a los sacerdotes en su mayoría párrocos de los templos de la ciudad que “son muchos los retos por delante, mucho caminar en conjunto, mucho que pensar y obrar juntos”, por lo que les propuso “para ello sólo puede sostenernos tres amores: el amor a Dios, el amor al pueblo de Dios, el amor al hermano sacerdote”.

Misa Crismal 2021, en la Iglesia San José en Maracaibo

José R. Espina F.

Con información y foto del Padre Max Guerere y del Padre Silverio Osorio

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